El senador Ricardo Celis (PPD) cuestionó la estrategia del Gobierno para asegurar los votos del proyecto de megarreforma y advirtió que insistir en una aprobación estrecha, apoyada en parlamentarios que enfrentan procesos judiciales, puede terminar debilitando la señal de certeza que el Ejecutivo busca entregar al país.
El parlamentario, integrante de la Comisión de Medio Ambiente, sostuvo que el problema ya no se limita solo al contenido de la iniciativa, sino también a la forma en que La Moneda intenta construir mayoría en la Cámara Alta. A su juicio, aprobar una reforma estructural con apoyos políticamente frágiles proyecta una imagen de inestabilidad ante inversionistas, actores económicos y la ciudadanía.
CRÍTICA AL MARGEN DE NEGOCIACIÓN
Celis afirmó que, desde la votación en general hasta ahora, el Gobierno ha mostrado escasa disposición a modificar aspectos de fondo del proyecto. En particular, apuntó a que en materia medioambiental no ha existido una apertura real para incorporar cambios sustantivos.
Lea también Gobierno admite cumplimiento parcial en reconstrucción en Valparaíso
“El Gobierno se equivoca”, planteó el senador, al cuestionar que las señales de flexibilidad del Ejecutivo se concentren en materias ya conocidas o previamente comprometidas, sin abrir un espacio de negociación más amplio con quienes han manifestado reparos a la propuesta.
Las declaraciones se producen mientras se desarrolla una mesa política para revisar indicaciones y buscar acuerdos que permitan destrabar la tramitación de la iniciativa en el Senado.
EL FOCO EN LOS VOTOS CUESTIONADOS
El punto más duro de su crítica apuntó al eventual respaldo de senadores que actualmente enfrentan situaciones judiciales. Celis aludió a los casos de Miguel Ángel Calisto, independiente, y Camila Flores, de Renovación Nacional, señalando que el Gobierno estaría intentando sacar adelante la megarreforma con votos que podrían quedar en entredicho si avanzan sus respectivos procesos.
Para el parlamentario PPD, ese escenario instala una señal compleja: una reforma de alto impacto podría depender de respaldos que mañana podrían perderse, lo que afectaría la percepción de estabilidad política.
En esa línea, sostuvo que quienes evalúan invertir en Chile no solo observan la certeza jurídica, sino también la solidez política de las decisiones legislativas. Desde su mirada, una aprobación por un margen mínimo y con votos bajo cuestionamiento judicial no entrega garantías suficientes.
LLAMADO A UN ACUERDO MÁS AMPLIO
Celis insistió en que una reforma de esta magnitud no debiera aprobarse solo por aritmética parlamentaria, sino mediante un acuerdo nacional que entregue legitimidad y estabilidad. Según dijo, la ciudadanía exige transparencia, probidad y certezas, especialmente cuando se trata de proyectos que pueden tener efectos relevantes en programas sociales, inversión y desarrollo económico.
El senador advirtió que el Ejecutivo debe evitar que la discusión termine beneficiando a un grupo reducido o dejando dañados a sectores que dependen de políticas públicas. Por ello, llamó al Gobierno a ampliar la negociación, corregir el rumbo y construir una mayoría más robusta.
Con sus declaraciones, Celis profundizó las dudas dentro del propio oficialismo y elevó el costo político de una eventual aprobación estrecha de la megarreforma, justo cuando La Moneda busca consolidar apoyos para avanzar en una de sus iniciativas más relevantes en el Senado.







