Notorio fue el retraso de la cuenta pública y la parafernalia previa que debía rendir el fiscal Valencia este miércoles, la razón, la ministra Steinert quiso aprovechar un punto político de alta notoriedad pública pasando por alto el protocolo. Ello causó la «indignación» en Fiscalía con Steinert.
Esa mañana ubicaron a un adulto mayor que había sido secuestrado una semana antes y, sin avisar a nadie, Steinert se tomó la explanada de la Fiscalía Nacional, donde citó a la prensa.
Con ello, retrasó la ceremonia y, de paso, a la comitiva del propio presidente Kast, obligando entre otras cosas a que el ministro del Interior debiera entrar por los estacionamientos, sin pena ni gloria. Tampoco invitó a los persecutores que eran quienes debían dar a conocer la noticia.
Ganar cámara
En efecto, la ministra de Seguridad Trinidad Steinert, decidió convocar a un punto de prensa justo en la antesala de la ceremonia que encabezaría el fiscal nacional. El desorden fue mayúsculo, porque los responsables no ejecutaron correctamente el diseño establecido con meses de anticipación.
El anfitrión, el Fiscal Nacional Ángel Valencia, solo se limitó a mirar a la distancia tremendo desaguisado . Las recepciones programadas, las fotos y el discurso, debieron esperar a la ministra.
Indignación
Este miércoles, la molestia era evidente, sobre todo porque Steinert no solo pasó a llevar a los fiscales, quienes debían ser los que dieran a conocer la noticia. También pasó por alto el protocolo, cuando sabía, claramente, dado que ella fue fiscal regional, el lío que se armaría.
La noticia difundida por La Tercera, basada en fuentes del propio Ministerio Público, fue ratificada por diversas fuentes por este medio. Y, la molestia, no es menor.
Señalan que ella conocía o debía conocer los alcances de esta especial ceremonia que requiere meses de preparación. Todo el protocolo se retrasó o no pudo llevarse a efecto, en otro error no forzado de la nueva administración.
Desorden: un patrón de conducta
Cuando un mismo hecho se repite en varias carteras, ya no hablamos solo de errores, sino que estamos frente a un patrón de conducta. El desorden, la ineficacia y la improvisación. Y lo reconocen sus propios partidarios. El Presidente José Antonio Kast y su comitiva debieron retrasar su ingreso para los saludos y fotos protocolares de la actividad.
Además, la comparecencia de la titular de Seguridad fue acompañada del director nacional de la PDI, Eduardo Cerna. Este acto mediático movilizó a periodistas a un lugar que se requería que estuviera despejado para el ingreso del Presidente, quien debía tomarse las fotos oficiales en esa misma explanada con Valencia y los fiscales regionales.
Según el medio citado y ratificado al nuestro, lo que más generó molestia, e incluso “indignación”, fue el hecho que, conociendo el trabajo de los fiscales, ni siquiera los invitó y, así, ser ella el centro de la noticia. Esta conferencia tuvo no solo a periodistas presentes. A la distancia observaban el propio Valencia como el fiscal Héctor Barros. Atónitos.







