El recién pasado 11 de septiembre, desde el ministerio del Interior decretaron duelo nacional. La bandera chilena en las sedes del poder Ejecutivo, Legislativo y judicial, así como oficinas y reparticiones públicas, unidades de las fuerzas armadas, Carabineros y Policía de Investigaciones; estuvo a media asta.
Las personas y entidades particulares, también podían seguir la medida, cuyo principal propósito era rendir homenaje a los fallecidos en Chile por el golpe de Estado y los días posteriores, así como relfexionar y mostrar unidad nacional respecto a la democracia y los Derecho Humanos «sin anteponer ideología alguna a su respeto incondicional».
En el sector de Los Boldos, en Santo Domingo, la bandera se izó bien alto y con fuerza flameó mientras los asistentes cantaban el himno nacional: simpatizantes, adherentes y cercanos al fallecido dictador Augusto Pinochet, se reunieron para celebrar y participar en una misa.
El lugar de encuentro no fue casual, ya que pertenece a la familia Pinochet Hiriart. Allí construyeron tres casas y su viuda decidió instalar una capilla donde depositaron sus cenizas tras su muerte en 2006, según constata Ciper. Fue adquirida por $34 millones y en la obra, según afirman documentos y testimonios, se usaron recursos del Ejército.

LOS ASISTENTES
Al acto de Los Boldos, se vio, entre otras figuras el exministro del Interior de Augusto Pinochet, Carlos Cáceres y al diputado de la UDI Cristián Labbé Martínez junto a su padre exagente de la DINA y exalcalde de Providencia Cristián Labbé Galilea.
«No tengo ninguna contraindicación para asistir a un acto como ese. No se contrapone en nada con las medidas cautelares. No he violado ninguna norma cautelar por haber asistido a un acto de manera voluntaria. No se me prohíbe en ningún caso ir a un acto de esta naturaleza», indicó a La Tercera.
A la instancia de celebración, organizada por la Fundación Pinochet, también asisitó la diputada de Renovación Nacional, Camila Flores, quien comentó al medio citado que, «se hace todos los años y estoy muy agradecida de la invitación. Fue un momento de reflexión y de pedirle a Dios por la vida de todas las personas que el 11 de septiembre fallecieron, tanto civiles como militares».
Para Flores, «fue un momento de recogimiento muy bonito y significativo. Y sobre todo de entender que la patria necesita que se conozca toda la historia y no existan verdades oficiales y nosotros tengamos la posibilidad de hacer nuestras actividades en el marco del respeto», acotó.
#CNN50 | El privado acto de los simpatizantes de Augusto Pinochet en plena conmemoración de los 50 años del golpe de Estado
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— CNN Chile (@CNNChile) September 11, 2023







