Los tropiezos legislativos del Gobierno de José Antonio Kast tienen, a juicio de la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), una causa que va más allá del conteo de votos: la dificultad del Ejecutivo para sostener el diálogo político. La senadora advirtió que declaraciones de integrantes del gabinete pueden deshacer avances en la búsqueda de acuerdos.
En conversación con el programa Me enteré por la prensa, de T13, Núñez explicó que su responsabilidad es contribuir a que los proyectos avancen en el Senado. Sin embargo, señaló que, mientras intenta construir confianza, «aparece una frase poco afortunada y eso te hace retroceder».
UNA RESPONSABILIDAD COMPARTIDA
La parlamentaria abordó el rechazo en la Cámara de Diputados de la reforma que buscaba ampliar el plazo de detención para ejecutar expulsiones administrativas de migrantes. Frente a las críticas dirigidas al ministro de la Segpres, José García Ruminot, sostuvo que el resultado responde a «una cadena de errores». Añadió que cada legislador debe hacerse cargo de su voto.
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Núñez planteó que el Presidente debe conducir al equipo de otra manera, que Interior tiene un papel de coordinación y que los ministros sectoriales también responden por sus decisiones. A su juicio, si el Gobierno no muestra disposición a escuchar propuestas y construir consensos, la Segpres tiene poco margen para conseguir apoyos.
MÁS EXPERIENCIA POLÍTICA
La senadora afirmó que «se nota el déficit político» en el gabinete y pidió «una cirugía mayor» en su composición. También llamó a sumar experiencia y dirigentes capaces de tender puentes para impulsar la agenda del Ejecutivo.






