La presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), advirtió que la reforma constitucional de seguridad impulsada por el Gobierno enfrenta un escenario complejo en el Congreso si mantiene el nuevo estado de excepción propuesto por el Ejecutivo.
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En conversación con Radio 13c, la parlamentaria confirmó su rechazo a esta herramienta, aunque manifestó que existen otros aspectos de la iniciativa que considera necesarios y que deberían continuar su tramitación.
“Creo que hay que salvar la reforma”, afirmó Núñez, quien llamó al Gobierno a modificar aquellos puntos que generan mayor resistencia entre los parlamentarios.
La presidenta del Senado sostuvo que mantener el nuevo estado de excepción podría impedir incluso que la iniciativa supere la votación general.
“Si la reforma constitucional continúa con este nuevo estado de excepción, obviamente que no va a tener apoyo ni siquiera para la idea de legislar, ni siquiera del oficialismo”, señaló.
Según Núñez, una alternativa sería eliminar esta propuesta y fortalecer el actual estado de excepción de emergencia. De esta manera, planteó, existiría mayor espacio para respaldar la idea de legislar y posteriormente discutir cada una de las medidas.
La senadora destacó que el proyecto contiene disposiciones que, a su juicio, pueden contribuir al combate contra el crimen y al fortalecimiento de la seguridad pública.
“Hay ideas dentro de la reforma constitucional que hay que salvarlas, que son necesarias y que hay que legislarlas”, sostuvo.
Núñez pide mayor diálogo antes de tramitar la reforma
La presidenta del Senado también cuestionó la forma en que el Ejecutivo presentó la iniciativa y llamó a generar una discusión previa con los parlamentarios oficialistas y de oposición.
Núñez señaló que antes de ingresar proyectos de esta magnitud es necesario explicar sus contenidos, recoger observaciones y conocer anticipadamente cuáles serán las materias que tendrán respaldo en el Congreso.
Como ejemplo, mencionó la discusión de la llamada megarreforma, donde, según recordó, existió un proceso previo de conversación con distintos sectores políticos.
“Uno no puede ingresar una reforma constitucional y creer que todos estén arriba cuando ni siquiera conocen el texto”, cuestionó.
Pese a sus reparos, la senadora aclaró que nunca ha solicitado retirar completamente la iniciativa. Su propuesta apunta a modificar el aspecto que concentra las mayores diferencias para permitir que el resto de las medidas pueda avanzar.
En esa línea, Núñez sostuvo que el país necesita actualizar constantemente sus herramientas contra el crimen organizado, debido a que las organizaciones delictivas también modifican sus métodos y estructuras.
“Todos los gobiernos van a tener que enfrentar un fast track legislativo en materia de seguridad”, afirmó, cuestionando que las discusiones parlamentarias se concentren excesivamente en la forma y no en las soluciones.
“Aquí en el Congreso se avanza con votos”
Finalmente, la presidenta del Senado insistió en que el Gobierno debe definir qué modificaciones está dispuesto a realizar para conseguir los respaldos necesarios.
“Hay que encausar esta discusión, señalar qué se va a hacer, qué decisión vamos a tomar”, planteó Núñez.
La parlamentaria aseguró que estará disponible para participar de las conversaciones que convoque el Ejecutivo, pero remarcó que cualquier avance dependerá de la capacidad de construir acuerdos dentro del Congreso.
“Realismo legislativo, porque aquí en el Congreso se avanza con votos”, concluyó.





