“Estamos en presencia de la que yo creo es la crisis más grande que ha tenido el Poder Judicial”, fue la tajante afirmación del exministro de Justicia y de SegurIdad Pública Luis Cordero al ser consultado sobre la investigación por el caso Audios.
Como ejemplo planteó que “de los 200 años que tiene la Corte Suprema, el único ministro de la Corte Suprema que había sido destituido fue Cereceda el año 92. Y entre los años 2024 y 2025, se destituyeron tres ministros de la Corte Suprema”.
Para el exsecretario de Estado, “a partir de la investigación del caso Audios, se abrieron otro tipo de investigaciones. El caso Audio está muy vinculado a un tipo de información, luego hay otro que tiene que ver con el proceso de nombramientos judiciales, y lo tercero es las investigaciones que han estado vinculadas a casos de corrupción por la obtención de sentencias”.
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“Entonces, cuando uno mira el panorama más global y suma esto los procesos de remoción de los jueces producto del uso de licencias falsas que hemos tenido, yo creo que es la crisis del Poder Judicial más grande que nosotros hemos tenido”, reiteró Cordero en entrevista con radio ADN.
En se sentido, advirtió que “tener un Poder Judicial muy golpeado es muy riesgoso para el país”. Eso, porque “en un sistema en que además los temas de seguridad son clave, los temas de corrupción son muy sensibles a los temas de seguridad”.
AGENDA DE SEGURIDAD
Respecto de la reforma de Seguridad impulsada por el Gobierno Cordero sostuvo que «el presidente está utilizando todo su capital en eso, supongo que el gobierno lo habrá evaluado bien”.
«La única preocupación que tengo de la conversación y del enfoque es: una reforma en materia de seguridad, en esta parte, ¿para qué? ¿Cuál es el propósito? ¿Cuál es el objetivo?”, cuestionó.
Aclaró que “la pregunta es relevante por lo siguiente: Chile viene de un ciclo legislativo de tres o cuatro años, de acuerdos amplios entre el Gobierno y la oposición para la agenda de seguridad. Se despachan más de 70 leyes y el primer desafío que tiene este gobierno, paradójicamente, es implementar la mayoría de ellas. Hay algunas en las cuales era relativamente impensado que nos pusiéramos de acuerdo y fue posible”.
“Estoy pensando en la ley antiterrorista o la ley de inteligencia. Entonces, el Gobierno tiene un desafío de gestión muy significativo, y en eso comparto con el ministro Arrau: el principal desafío que tiene el ministerio de Seguridad hoy es gestión”, agregó.
“No quiero decir con esto que la agenda legislativa no sea relevante. Lo que quiero decir es que, dado que tenemos ese conjunto de leyes de implementación simultánea, la pregunta para la agenda legislativa actual en materia de seguridad es: ¿qué falta todavía para poder cumplir los objetivos?, considerando lo que ha sido aprobado y que debe estar en proceso de implementación”, aseveró.
REFORMA CONSTITUCIONAL: ¿PARA QUÉ ERA ÚTIL?
Para Cordero sí existen materias donde sí identifica vacíos pendientes, como la administración de bienes decomisados. “Pero, por ejemplo, en la reforma constitucional, más allá de sus sobregiros de contenido, la gran pregunta que estaba detrás de eso es: ¿para qué era útil?”, preguntó.
“De hecho, todas las estrategias que tienen que ver con intervención de telecomunicaciones y demás, buena parte de ellas están hoy diseñadas y aprobadas a propósito de la nueva ley de inteligencia. Entonces, ¿qué no es posible satisfacer con lo que tenemos de la nueva ley de inteligencia y que debiera estar en proceso de implementación?”, planteó.
“Entonces, me parece que el Gobierno quiere salir pronto de un tránsito en la agenda legislativa para mostrar un resultado ahí, pero los temas más relevantes siguen estando en la implementación de la legislación aprobada”, afirmó el exministro.







