Al menos 30 personas perdieron la vida como resultado de los ataques llevados a cabo por las fuerzas estadounidenses en Siria e Irak. Entre las víctimas se encuentran civiles, aunque aún no se ha confirmado la cifra exacta.
En respuesta a la muerte de tres militares estadounidenses el pasado fin de semana en la frontera entre Siria y Jordania, el ejército de Estados Unidos lanzó una serie de ataques durante la noche del viernes contra más de 80 posiciones de milicias proiraníes en ambos países.
Los ataques, que se iniciaron alrededor de las 22:00 horas del viernes, fueron anunciados en un comunicado emitido por el Mando Central del Ejército de Estados Unidos.
Estos ataques fueron específicamente dirigidos contra 85 objetivos pertenecientes a la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria de Irán y sus grupos milicianos afines.
OPERACIÓN MILITAR
Para llevar a cabo la operación, el Ejército estadounidense utilizó bombarderos B-1, según informaron fuentes militares a CNN, empleando más de 125 municiones de precisión.
Estas municiones alcanzaron centros de mando y control de operaciones, centros de inteligencia, cohetes y misiles, almacenes de vehículos no tripulados e instalaciones de suministro de munición y logística.
La operación tuvo una duración aproximada de 30 minutos. Según informes de fuentes locales sirias e iraquíes, se ha confirmado la muerte de más de 30 personas, incluyendo civiles.
BOMBARDEOS DE ESTADOS UNIDOS A SIRIA E IRAK
El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos ha verificado al menos 18 víctimas mortales en Siria como resultado de los ataques llevados a cabo por las fuerzas estadounidenses.
Estos ataques alcanzaron posiciones de milicias proiraníes en las proximidades de la localidad de Mayadin, así como en Bokamal, situada a tres kilómetros de la frontera con Irak, siguiendo el curso del río Éufrates.
Según las fuentes del Observatorio, también se tienen informes de ataques en las localidades de Ashara, Quria y Tabti, ubicadas en las zonas rurales de la ciudad de Deir Ezzor, la capital de la provincia homónima en la orilla izquierda del río, a unos 120 kilómetros de la frontera iraquí.
ATAQUES A IRAK
En relación a los ataques en Irak, se han centrado principalmente en la provincia occidental de Anbar, en la frontera con Siria.
Las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), un conglomerado de grupos armados que representa a gran parte de las milicias proiraníes en el país, han confirmado a través de un mensaje en su cuenta de Telegram que 16 combatientes han perdido la vida y otros 25 han resultado heridos debido a la agresión estadounidense.
En su comunicado, mencionan que la 13ª Brigada Al Tauf ha sufrido 16 bajas y 25 heridos como consecuencia de la agresión estadounidense en la zona de operaciones de las Fuerzas de Movilización de Anbar.
A su vez, fuentes de la agencia kurdoiraquí Rudaw sugieren que entre los fallecidos podría estar el jefe de la división logística de las FMP, Abás al Darayi, aunque esta información aún no ha sido confirmada oficialmente.
JOE BIDEN
El comunicado emitido por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, poco después de los ataques, afirmó que los bombardeos representaban simplemente el «inicio» de la respuesta estadounidense en un «contraataque». El mandatario señaló que la acción había comenzado en ese momento y que se extendería a otros lugares según fuera necesario.
«La respuesta de nuestra nación se ha desencadenado hoy y se llevará a cabo en momentos y lugares determinados por nuestras decisiones», declaró Biden, en medio de una ofensiva que afecta a una región con una situación política sumamente delicada, añadiendo así una nueva dimensión de conflicto a la ya existente guerra entre Israel y Hamás.
En una conferencia de prensa posterior, John Kirby, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, confirmó que los ataques habían tenido lugar en al menos siete localidades en ambos países, incluyendo cuatro en Siria y tres en Irak.
«No buscamos el conflicto con Irán o en Oriente Próximo, pero el presidente ha dejado claro que no dudaremos en defender a nuestra gente”, dijo antes de anunciar próximos ataques: “Hemos empezado esta noche, pero no terminaremos esta noche».
CONDENAN BOMBARDEOS
El Gobierno iraquí, que ha intensificado en las últimas semanas sus esfuerzos para concretar la retirada completa de la coalición internacional de su territorio, ha condenado enérgicamente los recientes ataques, considerándolos «una violación de la soberanía iraquí y un obstáculo para los esfuerzos de las autoridades» en la preservación de la tranquilidad en un país donde la influencia de Irán es significativa.
El general Yehia Rasul, portavoz militar de la Oficina del Primer Ministro de Irak, expresó que estos ataques representan «una amenaza que podría arrastrar a Irak y la región hacia consecuencias imprevistas».
El Ministerio de Defensa sirio también se unió a la condena de los ataques, según un comunicado recogido por la agencia oficial de noticias SANA, señalando que han causado «bajas entre civiles y militares, así como daños considerables en propiedades públicas y privadas».
Además, el Ministerio denunció que la zona afectada es la misma donde las fuerzas armadas están combatiendo contra los remanentes del grupo yihadista Estado Islámico en el país, acusando a Washington de «emplear todos los medios cuestionables para resucitar a Estado Islámico tanto en Siria como en Irak», enfatizó la declaración.







