La administración del presidente Donald Trump desplegó una estrategia nacional para aumentar la influencia federal sobre las elecciones estadounidenses, históricamente administradas por los estados y gobiernos locales, según una extensa investigación publicada por Reuters.
El reportaje sostiene que autoridades federales han solicitado acceso a registros de votantes, equipos electorales y antecedentes confidenciales en al menos ocho estados, entre ellos Ohio, Nevada, Colorado, Michigan, Georgia y Misuri. Las gestiones incluyeron investigaciones, redadas y requerimientos formales de documentos vinculados a comicios anteriores.
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SOLICITUDES A CONDADOS CLAVE
Uno de los casos más sensibles ocurrió en Ohio, donde agentes del Departamento de Seguridad Nacional pidieron información detallada de votantes en al menos seis condados. En Franklin County, zona con fuerte presencia demócrata, se requirieron formularios de inscripción, historiales de votación y otros datos sensibles.
En Michigan, el Departamento de Justicia exigió registros electorales de 2024 al condado de Wayne, mientras que en Georgia agentes federales allanaron oficinas electorales del condado de Fulton para incautar material relacionado con la elección presidencial de 2020.
TEMOR ENTRE AUTORIDADES LOCALES
Funcionarios electorales consultados por Reuters señalaron preocupación por una posible intromisión del gobierno central en futuros comicios. En Colorado, varios condados preparan protocolos ante eventuales citaciones judiciales o visitas inesperadas de agentes federales a centros de votación.
El secretario de Estado de Minnesota, Steve Simon, afirmó que los estados deben considerar escenarios de interferencia federal directa o indirecta, incluyendo la incautación de equipos electorales.
DEBATE POLÍTICO Y CONSTITUCIONAL
La Casa Blanca defendió las medidas señalando que buscan garantizar padrones actualizados y evitar votos ilegales. Sin embargo, expertos electorales citados por Reuters advirtieron que la estrategia pondría a prueba los límites constitucionales sobre quién controla las elecciones en Estados Unidos.
La investigación concluye que, más que una toma inmediata del sistema electoral, la ofensiva apunta a abrir múltiples frentes de presión capaces de influir en futuras disputas si los resultados son estrechos.
The US federal push into election administration has reached Democratic and Republican jurisdictions alike, Reuters finds, prompting officials to prepare for possible federal subpoenas and agents showing up at election offices https://t.co/o2OEaiMM9e @specialreports pic.twitter.com/iWxdqAc1jO
— Reuters (@Reuters) April 27, 2026





