El Gobierno enfrenta un margen cada vez más estrecho para mantener la deuda pública bajo el nivel prudente que fijó como referencia de su política fiscal. Al cierre de septiembre, la deuda bruta del Gobierno Central alcanzó el 44,7% del Producto Interno Bruto (PIB), apenas 0,3 puntos porcentuales por debajo del umbral de 45%.
El resultado tensiona las proyecciones de Hacienda: la cifra del tercer trimestre ya supera en dos puntos porcentuales el nivel que la Dirección de Presupuestos (Dipres) estimó para diciembre de 2026 en el Informe de Finanzas Públicas presentado el 6 de octubre.
Según los antecedentes publicados por CNN Chile, sobre la base del informe de ejecución presupuestaria de la Dipres, la deuda llegó a US$164.902 millones. Su peso sobre el PIB aumentó 1,7 puntos porcentuales respecto de junio, cuando se ubicó en 43%.
EL DÓLAR PRESIONA LAS CUENTAS
Una parte relevante del incremento responde al tipo de cambio. Entre junio y septiembre, el dólar pasó de $922,34 a $970,46, lo que elevó el valor en pesos de las obligaciones denominadas en moneda extranjera.
Ese movimiento aportó cerca de 0,7 puntos porcentuales del PIB al aumento de la deuda, equivalentes a unos $2,5 billones. Las emisiones del período, descontadas las amortizaciones, también contribuyeron al resultado.
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La exposición cambiaria importa porque cerca de un tercio de la deuda está en moneda extranjera. Aunque su monto expresado en dólares varió poco frente a los US$164.718 millones de junio, su valor en pesos creció en relación con el tamaño de la economía.
El escenario también pone presión sobre los supuestos oficiales. La proyección de una deuda equivalente al 42,7% del PIB para diciembre consideraba un dólar de $910, por debajo del valor registrado al cierre del tercer trimestre.
MENOS ESPACIO FRENTE A NUEVOS RIESGOS
Hacienda proyectó que la deuda permanecería bajo el nivel prudente hasta 2031, con un máximo de 44% del PIB en 2029 y 2030. Sin embargo, el registro de septiembre ya supera ese máximo previsto, aunque corresponde a una medición trimestral y no determina por sí solo el cierre anual.
El Consejo Fiscal Autónomo también advirtió sobre la fragilidad de esa trayectoria. En su presentación ante la comisión mixta de Presupuestos, estimó que la deuda superaría el 45% del PIB en 2029 en su escenario base, con una probabilidad superior al 50%.
El umbral constituye una referencia prudencial de la política fiscal. La cercanía de la deuda a ese nivel reduce la holgura frente a un menor crecimiento, nuevas presiones de gasto o movimientos del dólar.
EL DÉFICIT BAJA, PERO LA DEUDA AUMENTA
El deterioro del indicador de deuda convive con una mejora del balance fiscal. Entre enero y septiembre, el déficit efectivo acumulado llegó al 0,9% del PIB, frente al 2% del mismo período de 2025.
Los ingresos fiscales crecieron 7,6% real, impulsados principalmente por la tributación de la gran minería privada y los traspasos de Codelco, en un contexto de altos precios del cobre. El gasto aumentó 1,2%.
La mejora, sin embargo, no evitó el avance de la deuda. El resultado deja a Hacienda ante el desafío de sostener la reducción del déficit y revisar cuánto margen conservan sus proyecciones frente a la evolución del tipo de cambio y de la economía.







