“El gobierno decidió favorecer a los bancos y negarle la posibilidad a aquellas personas de poder tener una segunda oportunidad”, dijo la senadora socialista Daniella Cicardini respecto del veto que presentará el gobierno a la megarreforma en lo que respecta al olvido financiero, que ya fue aprobado en ambas cámaras.
Lo calificó de “incomprensible e inaceptable”.
la legisladora recalcó que el Congreso ya había resuelto esta materia de manera democrática y que la osadía del Ejecutivo de ingresar este veto implica “darle la espalda a aquellas personas que están asfixiadas por deudas incobrables”.
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Aseguró que defenderá a los “más de cuatro millones de chilenos y chilenas que necesitan una segunda oportunidad, necesitan un respiro, un oxígeno”y que persistirá en el Parlamento en la agenda de deudores.
SALA CUNA UNIVERSAL
Aparte del veto, Cicardini manifestó sus dudas sobre las modificaciones que hizo el gobierno al proyecto de Sala Cuna Universal que nuevamente se está discutiendo en el Congreso porque, a su juicio, «le queda bien poco al nombre, porque efectivamente hay una discriminación”.
De acuerdo con su análisis como integrnte de la Comisión de Hacienda del Senado, donde hoy se revisó esta materia, hay una brecha que afectará a las trabajadoras que no logren costear el diferencial del copago que la propuesta legaliza, lo que le trae profundas dudas sobre su financiamiento y equidad social.
Para la senadora el proyecto es una medida regresiva para quienes ya poseen este derecho adquirido e íntegramente pagado por sus empleadores.
Asimismo, criticó que se pretenda “meterle mano al seguro de cesantía” como fórmula de financiamiento estatal. Advirtió que, considerando el desempleo femenino del 10% en Atacama, la idea equivale a “desvestir un santo para vestir a otro”.
Además, cuestionó la entrega de fondos públicos durante los primeros dos años, puesto que, bajo la administración del presidente Kast, estos fondos “van a ir directamente a salas cunas privadas que no tienen reconocimiento oficial”. Instituciones privadas que no garantizan planes educativos adecuados, infraestructura óptima ni personal capacitado, configurando un “retroceso enorme” en calidad, afirmó Cicardini.







