Durante su gira por Europa, el presidente Gabriel Boric sostuvo una entrevista con Cadena SER en la que anunció que, desde el Gobierno, llamarían a todos los sectores políticos a firmar un acuerdo respecto a los 50 años del golpde Estado.
El anuncio no fue bien recibido por algunos sectores de la oposición, quienes acusaron que se les estaba imponiendo una única visión histórica desde el extranjero sin una conversación directa con ellos.
El tiempo pasó. El país está a 16 días de que llegue el 11 de septiembre y se cumplan con ello, 50 años desde el golpe de Estado. Discusiones cruzadas, acusaciones de un lado y de otro, juegos al empate, negacionismo y memoria han marcado el ambiente previo a la fecha.
¿Se firmará el acuerdo? Aún no se sabe, pero hoy el ministro de la Secretaría General de la Presidencia (SEGPRES), Álvaro Elizalde reiteró el llamado.
«Creo que es fundamental cuando se conmemoran 50 años del golpe de Estado, tomar las lecciones de la historia. De una historia dramática, de una historia que lamentablemente está vinculada a errores que se cometieron por parte de agentes del Estado», todo con el fin de que»no se repita la historia en el futuro», señaló.
Solicitó tomar concienia de la importancia de la democracia la condena a los golpes de Estado y «con más fuerza, por cierto, siempre condenar las violaciones a los Derechos Humanos».
«Los problemas de la democracia, se resuelven con más democracia. Y si Chile ha dado un ejemplo en el último tiempo, es que las crisis se han resuelto a través de mecanismos constitucionales y democráticos«, constató el Ministro.
La historia de la Dictadura en Chile es reciente, conserva aún figuras históricas que la vivieron, padecieron y contribuyeron a ella. En palabras del ministro de la SEGPRES, « la historia nos permite que no nos volvamos a tropezar con la misma piedra, que en este caso es una piedra asociada a hechos dolorososos».
«Por eso, debemos construir un nunca más, que sea una expresión de un acuerdo de todos los sectores políticos sociales, que forme parte del patrimonio, del acervo cultural de la sociedad chilena». Pero hay preocupación, porque «muchas veces se relativiza el valor de la democracia y hay quienes incluso justifican públicamente los golpes de Estado».
Finalmente, Álvaro Elizalde reiteró el deseo de que «construyamos un acuerdo sustantivo sobre la base de un patrimonio compartido de la sociedad chilena que garantice un nunca más».






