“El celular de Hermosilla me lo debe haber dado la Paola (Paola Robinovich, su mejor amiga), pero también me llega por Mario Vargas, que era un defensor penal público licitado y yo sabía que había trabajado con Hermosilla en el caso del sacerdote O’Reilly», expuso la exministra de la Corte de Apelaciones de Santiago Verónica Sabaj en su declaración ante la fiscal regional de Valparaíso, Claudia Perivancich, el 27 de mayo pasado.
Eso ocurrió días antes de enfrentar -junto con el penalista protagonista del caso Audio- su formalización por cohecho reiterado, prevaricación judicial y revelación de secreto.
«Mario Vargas tampoco me dijo qué cargo tenía Hermosilla. Yo tampoco le pregunté. El 31 de marzo de 2020 fue la primera vez que conversamos con Hermosilla. En esa oportunidad, hablamos a través de ese mensaje de WhatsApp y luego por teléfono. Por teléfono le dije que tenía temor que me bloqueara en la postulación al cargo de ministra de la Corte Santiago. Claro, eso sólo se lo dije por teléfono, no lo conversamos por WhatsApp. Me presenté y le dije abiertamente que yo sabía que él había hecho algunos comentarios negativos míos», agregó.
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Sabaj insistió en que siempre actuó correctamente frente a Hermosilla y que la relación entre ambos derivó en amistad, que a eso se refería cuando le dijo que contaba con su lealtad, que “la conversación decantó a temas personales suyos y míos» y que «quiero ser categórica, esa frase no está conectada con ningún tema vinculado a mi proceso de nombramiento. Él no me ofreció ayuda en ese proceso y yo tampoco le ofrecí ayuda a él como abogado, en el ejercicio de mi cargo judicial, como contrapartida», aseguró.
Reconoció que sí supo que el abogado buscó favorecer su postulación. “Yo no le dije que no lo hiciera, pero sí le dije que me daba vergüenza”, afirmó.
Puntualizó también que recibió apoyo de diversas personas.
AMISTAD Y CONFIANZA
De acuerdo con la declaración, publicada por La Tercera, Sabaj aseveró que con Hermosilla había “un vínculo de amistad y confianza en el que compartíamos temas personales. Esto se prolongó entre el 31 de marzo del 2020 (primera conversación), y después de mi nombramiento no volvemos a tener contacto hasta la segunda quincena de julio del 2021. En ese período sólo hablamos esporádicamente por whatsapp, por ejemplo, el día que murió mi amiga Paola y el día de su cumpleaños. En definitiva, estuvimos más de un año sin hablar de manera permanente”.
Dijo que recién se vieron otra vez en 2022. Que su mencionado «pacto for ever» no fue más que “una frase coloquial. Suelo usar anglicismo, sólo quise decir que me iba a quedar tumba, pues me anticipó que me estaba contando algo con discreción, pero en ningún caso esa frase representa una suerte de incondicionalidad de mi parte hacia Hermosilla”.
También, que le entregó su opinión respecto de algunas causas en las que trabajaba el abogado, pero que solo fueron opiniones.
EL CASO PIÑERA
Respecto de la causa que involucraba al expresidente Sebastián Piñera, la exmagitrada afirmó que «no tenía ninguna motivación o interés para que a Sebastián Piñera le fuera bien en ese recurso».
«Mi problema es que, por deformación profesional, siempre busco estructurar un texto y por eso le envié a Hermosilla un punteo, pero son opiniones desde lo formal, ortográfico y normativo, desde el conocimiento que tengo como abogada», puntualizó Sabaj. «Yo no digo Piñera es inocente, son indicaciones neutrales», añadió.
Descartó haber hecho modificaciones al recurso y negó que el penalista le entregara un pendrive con información sobre el caso. “En verdad, a mí me daba lo mismo como le fuera a Piñera en ese asunto”, apuntó.
DESLENGUADA, NO CORRUPTA
“Siempre como jueza fallé las causas de las que conocí de acuerdo al mérito del proceso. Fui deslenguada e imprudente, pero no soy una jueza corrupta. Entré a la judicatura, pues mi mamá estuvo en el Poder Judicial durante 40 años y siempre di lo mejor de mi en el desempeño de mi función”, aseguro la exmagistrada.
Para Sabaj, “me parece injusto que se diga que yo actué como jueza retribuyéndole un favor al señor Hermosilla. Jamás condicioné el ejercicio de mi función a una suerte de gratitud empeñada. Además, mi relación con Hermosilla después de mi nombramiento se cortó y sólo se reactivó mucho tiempo después. Es más, mi esporádica relación con LH sólo estuvo vigente hasta marzo del 2023, fecha después de la cual no tuve más comunicación con él, pues el vínculo dejó de tener sentido para mí, precisamente cuando comenzamos a salir del aislamiento de la pandemia», acotó.







