La reunión terminó con varios años de distancia familiar y ocurrió lejos de las cámaras. Carlos III y la reina Camila recibieron este viernes al príncipe Harry, Meghan Markle y sus hijos, Archie y Lilibet, en Highgrove House, la residencia campestre del monarca en Gloucestershire, Inglaterra.
Con ello, el rey Carlos III volvió a encontrarse con sus nietos Archie y Lilibet después de cuatro años. El esperado reencuentro ocurrió en Highgrove House, donde el monarca y la reina Camila recibieron al príncipe Harry, Meghan Markle y sus dos hijos durante una reunión que la familia mantuvo bajo estricta reserva.
Cabe señalar que fuentes cercanas a la realeza describieron la cita como un “evento familiar privado”, por lo que el Palacio no publicará fotografías ni entregará mayores antecedentes, explicó Daily Mail.
La decisión reforzó el carácter íntimo de un encuentro que generó especulaciones durante varios días, especialmente por las dificultades de seguridad que Harry ha planteado para viajar al Reino Unido junto a su esposa y sus hijos.
Carlos no veía en persona a Archie, de siete años, y Lilibet, de cinco, desde las celebraciones por el Jubileo de Platino de la reina Isabel II, en 2022. Por eso, la visita adquirió un significado especial y podría marcar un nuevo paso en el acercamiento entre el rey y su hijo menor.
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REY CARLOS SE REÚNE CON EL PRÍNCIPE HARRY
La relación entre ambos atravesó años de tensión después de que Harry y Meghan abandonaran sus funciones dentro de la familia real y se instalaran en Estados Unidos. Más tarde, el duque de Sussex criticó públicamente a su padre, a Camila, al príncipe William y a Kate Middleton en entrevistas, una serie documental de Netflix y su autobiografía Spare.
Sin embargo, la enfermedad de Carlos abrió una primera puerta. En febrero de 2024, Harry viajó desde California a Londres para visitar al monarca después de que este anunciara su diagnóstico de cáncer. Aquel breve encuentro comenzó a mostrar señales de distensión entre ambos.
Esta vez, Harry llegó al Reino Unido para participar en una serie de actividades vinculadas con organizaciones benéficas y los Juegos Invictus, la competencia deportiva que fundó para veteranos y miembros de las Fuerzas Armadas heridos. El duque encabezó en Birmingham la cuenta regresiva de un año para el torneo y participó en un partido de exhibición de rugby en silla de ruedas.
Meghan no asistió a las actividades públicas, pero viajó con sus hijos para concretar la visita familiar. Hasta ahora, sus preocupaciones por la seguridad habían impedido que acompañara a Harry en sus anteriores viajes.
Mientras Carlos, Camila y los Sussex se reunían en Highgrove, el príncipe William participaba en un partido benéfico de polo en Windsor acompañado por Kate. No existen señales de un acercamiento entre los hermanos, cuyo distanciamiento continúa pese a la aparente reconciliación entre Harry y su padre.
Durante una entrevista televisiva, Harry también dejó una señal sobre su ánimo familiar. “Ellos están orgullosos de mí; amo a mi familia”, afirmó, pocas horas antes de un encuentro que devolvió a Archie y Lilibet a la casa de su abuelo.






