Decenas de personas han sido detenidas en Argentina por participar en saqueos a tiendas y supermercados en varios ataques que el Gobierno calificó de «incentivados» con una «vocación de generar conflicto» e, incluso, vincularlos con el ganador de las elecciones primarias, el libertario Javier Milei.
Entre el fin de semana y el lunes se registraron fueron supermercados y otros comercios, principalmente en las provincias de Mendoza (oeste) y Córdoba (centro), pero ya estos episodios se han reproducido en varias localidades de la provincia de Buenos Aires.
El ministro provincial de Seguridad, Sergio Berni, confirmó al canal de televisión C5N la detención de al menos 40 personas por «intento de robo organizado» y denunció un «bombardeo» de mensajes por el servicio de mensajería instantánea WhatsApp «incitando» a estos ataques.
Por su parte, el ministro nacional de Seguridad, Aníbal Fernández, insistió en la idea de que los ataques «no son espontáneos», aunque destacó que el Ejecutivo no tiene «datos fidedignos» sobre la autoría intelectual y anunció la creación de un comando unificado para investigar estos hechos.
De esta manera se desmarcó de las acusaciones vertidas en sus redes sociales por la portavoz presidencial, Gabriela Cerruti, quien, en un video difundido en Tik Tok, calificó de «operación armada por la gente de Javier Milei» esta serie de ataques y robos a comercios, que «tiene como objetivo generar desestabilización, generar incertidumbre, ir contra la democracia».
«Si hay delincuentes, irán presos. Y si hay desestabilizadores y golpistas tendrán la respuesta de toda la sociedad que los repudia», agregó en su cuenta de la red social X, antes denominada Twitter.
La exministra de Seguridad Patricia Bullrich, candidata de la formación opositora Juntos por el Cambio (centroderecha), publicó en la misma red social un mensaje en el que subrayó la «ausencia» de las autoridades nacionales, como el presidente, Alberto Fernández, o la vicepresidenta, Cristina Fernández, «ante una situación trágica o de desorden».
«Se necesita orden. La gente está sola y nadie la protege», escribió.
A través de un comunicado, la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) condenó los «intentos de saqueo», diciendo que «la delicada situación económica y social que atraviesa la Argentina en modo alguno justifica que se cometan actos delictivos, más aún cuando la motivación de muchos de ellos no es la necesidad, sino la mera vocación de generar temor y desorden».
Según expresó la CAC, el país «no puede ser rehén de pequeños grupos de inadaptados que, escudándose en el genuino malestar de amplias franjas de la población, pretenden violentar la ley y provocar caos».






