El Colegio de Psicólogas y Psicólogos de Chile advirtió que los recortes presupuestarios propuestos por el Ministerio de Hacienda podrían golpear directamente la atención de salud mental en el sistema público, especialmente en la Atención Primaria, donde se concentran los principales programas preventivos y comunitarios.
Desde el gremio sostuvieron que las recomendaciones de ajuste y las disposiciones incluidas en el Plan de Reconstrucción Nacional pondrían en riesgo iniciativas vinculadas a salud mental en APS, apoyo psicosocial, prevención del suicidio, atención a jóvenes vulnerados y programas relacionados con consumo de alcohol y drogas.
RIESGO PARA LA COBERTURA ESTATAL
La organización aseguró que, si las medidas se concretan, podrían significar un debilitamiento severo de la presencia estatal en salud mental, precisamente en el nivel de atención que sirve como puerta de entrada para la mayoría de la población.
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También remarcaron que la eventual eliminación del Programa Nacional de Prevención del Suicidio representaría un retroceso grave, por las consecuencias humanas y sociales que podría generar.
IMPACTO LABORAL Y SOCIAL
El gremio añadió que el ajuste no solo afectaría a usuarios del sistema público, sino también a cientos de profesionales vinculados a estas prestaciones, entre ellos psicólogos, trabajadores sociales y equipos técnicos que dependen de dichos programas.
A juicio de la entidad, reducir recursos en esta área termina trasladando los costos desde el Estado hacia las familias, especialmente las de menores ingresos, que suelen depender de la red pública para acceder a tratamiento y acompañamiento.
“AHORRAR HOY COSTARÁ MÁS MAÑANA”
En su declaración, el Colegio de Psicólogas y Psicólogos reconoció que el país enfrenta desafíos fiscales, pero enfatizó que no todas las fórmulas de ajuste tienen el mismo impacto ético y social.
Según señalaron, disminuir la inversión en salud mental puede generar mayores costos futuros en hospitalizaciones, licencias médicas, violencia intrafamiliar, abandono escolar y pérdida de productividad. Por ello, insistieron en que la salud mental debe ser tratada como una prioridad pública y no como un gasto prescindible.
Más allá de que sean orientaciones para el Presupuesto 2027, esto abre una alerta.
Recortar programas de APS, salud mental o cuidados impacta directamente la atención de pacientes y las listas de espera.
En salud, no hablamos de números: hablamos de la vida de las personas.… pic.twitter.com/qpenS5aHj2
— Colegio Médico de Chile – Colmed Chile (@colmedchile) April 25, 2026







