Chile entregó a Perú la presidencia pro tempore de la Alianza del Pacífico, desatascando así el impasse diplomático que se había generado en el bloque comercial cuando el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se negó a entregar el mando por razones políticas.
El ministro de Relaciones Exteriores, Alberto van Klaveren, encabezó la ceremonia de traspaso del organismo a su homóloga peruana, Ana Cecilia Gervasi.
Perú debía recibir el mando del bloque en diciembre pasado, pero López Obrador se negó a entregárselo a Dina Boluarte, porque no reconoce su legitimidad. Chile se ofreció como intermediario para presidir la alianza durante un mes y concretar así el traspaso.
La tensión en el bloque escaló cuando el presidente colombiano, Gustavo Petro, cuestionó también la legitimidad de la líder peruana.
“En la Alianza del Pacífico ha reinado el consenso, hay pleno acuerdo entre los cuatro países para justamente confirmar este traspaso de la presidencia. Todos hemos hecho esfuerzos significativos en esa dirección”, dijo Van Klaveren.
“Nos interesa que la Alianza del Pacífico se mantenga en el ámbito técnico, en el ámbito que le corresponde”, añadió el canciller.
Gervasi, por su parte, agradeció la intermediación de Chile y mostró su “aprecio” a Colombia y México “por su buena disposición” a concretar finalmente el traspaso.
“La Alianza del Pacífico es un mecanismo de integración que, desde su inicio, fue pragmático, libre de politización (…) Esperamos que se siga manejando con ese sentido pragmático que la ha convertido en uno de los mecanismos de integración más exitosos de Latinoamérica”, añadió la canciller peruana.






