Javier Milei, el ultraderechista candidato a presidente de Argentina, afirmó que, en caso de resultar electo en los comicios del 22 de octubre, el exjefe de Estado Mauricio Macri (2015-2019) tendrá un rol importante en su Gobierno.
«Sería una figura por encima de Cancillería, como un representante. No sé cómo se define, habría que crear la figura. Creo que es alguien que puede representar al país en el mundo y abrir mercados para el país», dijo Milei, en diálogo con Radio Mitre sobre el exmandatario de Juntos por el Cambio (centroderecha).
Tanto Macri como el ganador de las elecciones primarias del 13 de agosto pasado han compartido reuniones en el pasado, ya que ambos tienen posiciones similares sobre el modo de manejar la economía del país, como la reducción del gasto público y avanzar en un enfoque antipopulista.
«(Macri) me ha sorprendido muy gratamente, que no sólo se ocupó de preguntarme cosas de la economía, sino que ha mostrado un lado humano no esperado para mí, dado el tipo de vínculo que tenemos», dijo el actual candidato respecto de las conversaciones que han mantenido.
De hecho, el referente de Juntos por el Cambio había destacado la victoria de La Libertad Avanza durante las primarias, donde esta consiguió el 30,04 %, superando a la exministra de Seguridad de Macri, Patricia Bullrich (28,27 %) y al ministro de Economía del peronismo, Sergio Massa (27,27 %).
«Sumando los resultados de Javier Milei y los nuestros, es enorme esta mayoría de argentinos que planteamos un cambio profundo como no existió en décadas. Gracias a todos los que nos acompañaron», había dicho Macri.
En la entrevista con radio Mitre también se le consultó por la reunión virtual que tuvo con representantes del Fondo Monetario Internacional (FMI), con la finalidad de «entender sus prioridades de política económica» del candidato, pues el país todavía debe refinanciar deudas por unos 45.000 millones de dólares.
«Hablamos del proyecto de dolarización y, básicamente, yo lo que expliqué fue la viabilidad financiera del mismo, explicando que al terminarse con el riesgo de moneda, eso haría que no hubiera más devaluaciones», explicó Milei.
«La contraparte es que tendríamos un programa que por la irreversibilidad del mismo sería creíble y, por ende, es expansivo y, dadas esas dos condiciones, bajaría el riesgo de crédito», aseguró.
En este sentido, remarcó que en un eventual gobierno se encargará de cumplir con la deuda ante la entidad financiera a través de un ajuste para generar «equilibrio fiscal» y tener un «resultado financiero nulo».
«Significa que no se toma más deuda y, al no tomarse más deudas, Argentina pasaría a ser solvente», concluyó.






