El empresario egipcio Mohamed Al-Fayed, expropietario de los grandes almacenes Harrods y del Fulham Club de Fútbol, murió a los 94 años.
El magnate sostenía que Lady Di y su hijo Dodi fueron víctimas de un complot de los poderes del Estado británicos, de los servicios secretos y de la Monarquía, liderados por el príncipe Felipe de Edimburgo, el marido de la Reina, «porque todavía no aceptan que Dodi, mi hijo, un egipcio, un musulmán, pueda ser el padrastro del futuro rey”, dijo en una entrevista con 60 Minutes Australia hace algunos años.

La noticia de su deceso la entregó el diario británico Daily Mail, y según ese medio ocurrió el jueves por la noche, en la misma fecha, pero 26 años después, del accidente que terminó con la vida de su hijo y de Lady Di en París. En todo caso, la confirmación de la muerte se tuvo porque este viernes se celebró un funeral en la Mezquita Central de Londres.
El Fulham, equipo inglés de fútbol, emitió sus condolencias sobre la «muerte de nuestro antiguo propietario y presidente» a través de X (exTwitter). «Tenemos una deuda de gratitud por lo que hizo con nuestro club, y nuestros pensamientos están ahora con su familia y amigos en estos momentos sombríos», publicaron.
«Su legado será recordado por nuestro ascenso a la Premier League, una final de la Europa League, y momentos de magia por parte de jugadores y equipos por igual», expresó a través de un comunicado su sucesor al frente de la presidencia del club, Shahid Khan.
Mohamed Al-Fayed nació en Alejandría, Egipto, en 1929. Se mudó a Reino Unido a mediados de la década de 1960 e hizo fortuna en el mundo empresarial. Se casó con Samira Khashoggi en 1954 y tuvieron un hijo, Emad, conocido como Dodi. La pareja se divorció en 1956, destacó el Daily News Egypt.
A lo largo de los años, había comenzado a patrocinar una serie de eventos y organizaciones benéficas, a los que asistía la Familia Real británica. En 1995, Michael Cole, entonces director de asuntos públicos de Harrods, dijo a Vanity Fair: “Diana se lleva tan bien con Mohamed… Mohamed no es uno de los que se siente abrumado por ella”.
En el verano de 1997 Al Fayed invitó a la princesa Di, junto con sus hijos, los príncipes Guillermo y Harry, a unirse a su familia en su yate, el Jonikal. Fue en este viaje donde Diana y Dodi se hicieron cercanos, antes de su trágica muerte ese año.







