Diputado republicano asegura que su partido seguirá actuando «por convicción», aunque incomode a sus aliados, y advierte que será la ciudadanía quien juzgue esas diferencias en las próximas elecciones.
La tensión entre el Partido Republicano y Chile Vamos quedó lejos de cerrarse tras el rechazo de la acusación constitucional contra el exministro de Hacienda Nicolás Grau. Aunque el diputado Agustín Romero aseguró que busca dejar atrás la controversia, también dejó en claro que su colectividad mantendrá la misma estrategia política, aun cuando ello provoque nuevos roces con sus aliados de la derecha.
«Seguiremos»
En una entrevista concedida a La Segunda, el parlamentario sostuvo que Republicanos continuará ejerciendo todas las herramientas constitucionales que estime pertinentes, guiado por sus propias convicciones y sin supeditar sus decisiones a la conveniencia política del bloque.
«La única lección que saco es que uno tiene que actuar por convicción y presentar o ejercer sus facultades cuando estime que existen antecedentes para ello», afirmó.
Sus declaraciones se producen luego de que Renovación Nacional acusara un trato «hostil y agresivo» por parte de Republicanos durante la tramitación de la acusación constitucional contra Nicolás Grau, iniciativa que finalmente fue rechazada en la Cámara de Diputadas y Diputados.
«Cada uno responderá ante los ciudadanos»
Aunque Romero evitó profundizar en la controversia con Chile Vamos, tampoco dio señales de modificar la estrategia agresiva seguida por su partido.
Consultado sobre si Republicanos seguirá impulsando acciones similares aun cuando generen molestia entre sus socios políticos, respondió que el deber de su colectividad es hacer «lo correcto», dejando que sea posteriormente el electorado quien evalúe esas decisiones.
«Nosotros tenemos que hacer lo correcto (…). Cada uno es libre de tomar la decisión que quiera y cada uno responderá después ante los ciudadanos respecto de los actos que haga (…), y eso se ve después en las elecciones.»
La frase constituye, en los hechos, una señal dirigida tanto a Chile Vamos como al resto de la oposición, en medio de un escenario donde las diferencias tácticas entre ambos sectores se han hecho cada vez más visibles desde el inicio del Gobierno del Presidente José Antonio Kast.
«Esto es sin picarse»
Romero defendió la forma en que su bancada ha actuado durante el actual período legislativo. Recordó que anteriormente también votaron en contra del reajuste al sector público pese a las críticas recibidas desde otras fuerzas políticas del oficialismo.
Según sostuvo, aquella decisión terminó validando la postura de Republicanos. «Nosotros hemos actuado por convicción y damos la cara respecto de nuestras votaciones. Uno tiene que hacer lo correcto y someterse a las reglas de la democracia. Esto es sin picarse.»
El parlamentario insistió en que la acusación constitucional nunca tuvo como objetivo confrontar a Chile Vamos. Afirmó se trataba de establecer responsabilidades políticas respecto del desempeño del exministro Nicolás Grau.
«Esta acusación constitucional buscaba exigir responsabilidades del ministro Grau, pero no era una acusación contra Chile Vamos ni para pelear con ellos.»
No obstante, evitó abrir un nuevo debate sobre las recriminaciones formuladas por Renovación Nacional. «Esto para mí ya es pasado y me voy a centrar en las cosas que tienen relación con temas de futuro», señaló.
Sin acusación contra Boric… por ahora
Durante la entrevista, Romero también descartó que actualmente existan antecedentes para impulsar una acusación constitucional contra el expresidente Gabriel Boric, aunque dejó abierta la posibilidad de revisar ese escenario si surgieran nuevos elementos.
«Hoy no hay ningún tipo de antecedente para sostener una acusación en contra del expresidente», indicó, aunque añadió que «uno nunca puede adelantar juicio en este tema».
La afirmación busca bajar las expectativas respecto de una eventual nueva ofensiva constitucional, aunque mantiene abierta una puerta política dentro del plazo que la Constitución contempla para perseguir responsabilidades de un exmandatario.
Las diferencias persisten en la derecha
Las declaraciones de Romero evidencian que, pese a los llamados públicos a concentrarse en la agenda de seguridad, empleo y reconstrucción, las diferencias estratégicas entre Republicanos y Chile Vamos permanecen abiertas. El propio José Antonio Kast llamó a coordinarse y evitar los conflictos, pero la respuesta es evidente, seguirán.
Por su parte el presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, calificó de «error» la acusación constitucional contra el exsecretario de Estado Nicolás Grau. Cuestionó al Partido Republicano y al Partido Nacional Libertario por emprender el libelo sin consultar al resto de la derecha, señalando que el proceso posicionó al PDG, dividió al sector y unificó a la izquierda.
La entrevista deja instalada una definición que probablemente seguirá marcando la relación entre ambas fuerzas durante la actual administración: para Republicanos, la prioridad no será preservar la unidad del sector a cualquier costo, menos con la «derechita cobarde», como la llaman. Buscará por su parte impulsar las iniciativas que considere «correctas» y dejar que sea el electorado quien, finalmente, decida cuál de las dos estrategias merece respaldo en las urnas.
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